El handball se juega con dos equipos que buscan convertir lanzando la pelota al arco rival. En la modalidad de sala, cada lado tiene siete jugadores en cancha: seis de campo y un arquero. En la categoría adulta, el partido suele durar dos tiempos de 30 minutos; en juveniles y algunas competencias el formato puede cambiar.

La pelota se mueve principalmente con pases y piques. Un jugador puede avanzar mientras la hace rebotar, pero cuando la controla tiene que decidir rápido: no puede retenerla más de tres segundos ni dar más de tres pasos sin pasar, picar o lanzar. Por eso, el juego combina circulación veloz con cambios de dirección y lanzamientos en suspensión.

El área del arquero está delimitada por la línea de seis metros. En principio, solo el guardameta puede pisarla; los jugadores de campo deben lanzar desde afuera. Un atacante sí puede saltar desde antes de la línea y soltar la pelota antes de caer dentro del área: si el lanzamiento termina en gol, vale. Entrar con la pelota controlada para sacar ventaja, en cambio, se sanciona.

El arquero puede defender dentro de su área con el cuerpo, mientras que fuera de ella queda sujeto a las mismas reglas que los jugadores de campo. Los defensores pueden disputar la posición y bloquear con el cuerpo de frente, pero no está permitido sujetar, empujar ni golpear al rival. Según la falta y la situación, los árbitros pueden cobrar un tiro libre o aplicar una sanción disciplinaria.

El lanzamiento de siete metros es una oportunidad directa frente al arquero: suele cobrarse cuando una infracción destruye una ocasión manifiesta de gol. No es un penal automático por cualquier contacto. Las faltas también pueden recibir advertencia, exclusión temporal de dos minutos o descalificación, de acuerdo con su gravedad y con la progresión prevista por el reglamento.

Los cambios son ilimitados, pero se hacen por la zona de sustitución del propio equipo: quien entra debe esperar a que salga su compañero. Una sustitución incorrecta puede dejar al equipo con un jugador menos durante dos minutos. Como el ritmo es alto, respetar ese procedimiento resulta clave para no regalar una ventaja al rival.

Si el marcador queda igualado, no siempre hay un ganador: en una liga puede mantenerse el empate, mientras que una eliminatoria puede recurrir a tiempo suplementario y, si sigue la igualdad, a una definición posterior según las bases del torneo. Para consultar las reglas oficiales vigentes desde julio de 2025, podés revisar la sección de reglamentos de la Federación Internacional de Handball.