El pádel se juega habitualmente entre dos parejas en una cancha cerrada de 20 por 10 metros. Se parece al tenis en la puntuación, pero tiene una diferencia decisiva: el vidrio y la malla forman parte del juego. Para entender un partido, alcanza con seguir tres reglas: la pelota puede picar una vez en el piso, el saque se ejecuta por abajo y las paredes se usan después del pique. La referencia oficial es el reglamento de la Federación Internacional de Pádel, vigente desde el 1 de enero de 2026.
Cómo se cuentan los puntos
La cuenta dentro de cada game sigue el esquema conocido del tenis: 15, 30, 40 y game. Si las parejas llegan a 40 iguales, el torneo puede usar ventaja —hay que ganar dos puntos seguidos— o el sistema de punto de oro, en el que el siguiente punto define el game. Un set suele ganarse al llegar a seis games con dos de diferencia; si quedan 6-6, se disputa un tie-break. El formato exacto puede variar según la competencia.
El saque empieza cada punto
Quien saca debe dejar picar la pelota detrás de la línea de saque y golpearla por debajo de la cintura, enviándola en diagonal al cuadro de servicio contrario. Hay dos oportunidades de saque, como en el tenis. Si la pelota pica dentro del cuadro correcto y luego toca el vidrio, el servicio es válido; si después del pique toca la malla metálica, es falta. También se pierde el saque si la pelota no entra en el cuadro correspondiente.
El pique y las paredes
Durante el intercambio, cada pareja puede devolver la pelota antes de que toque el piso o después de un solo pique. Si la pelota pica en el campo rival y rebota contra el vidrio o la malla, sigue en juego: la pareja que defiende puede esperar ese rebote y devolverla antes del segundo pique. En cambio, si un golpe pega directamente en una pared del rival sin tocar primero el piso de su cancha, la pelota es mala. La pared propia también puede servir para jugar una pelota que ya picó de tu lado.
Los errores que suelen generar dudas
El límite de un pique es la regla central: dejar que la pelota toque el piso por segunda vez termina el punto. También se pierde si la pelota sale directamente de la cancha por encima de los cerramientos, si toca el cuerpo de un jugador o si se golpea dos veces en la misma devolución. La malla y el vidrio no son intercambiables en todos los casos: el saque tiene restricciones específicas, mientras que en el rally el rebote en ambos cerramientos puede mantener viva la jugada.
Qué mirar en un partido
Para seguir la acción, fijate primero dónde picó la pelota y después qué pared tocó. Esa secuencia explica por qué un tiro que parece pasado puede volver al juego y por qué un remate directo contra el vidrio rival no alcanza. En dobles, además, las dos personas de cada equipo pueden intervenir en el punto; ubicarse, cubrir los espacios y avisar quién va a la pelota resulta tan importante como pegar fuerte.
La idea clave para empezar
Si venís del fútbol u otro deporte de equipo, quedate con esta imagen: el pádel es un juego de parejas en el que el piso marca el primer rebote válido y las paredes prolongan la jugada. Con esa base vas a poder seguir el tanteador, entender el saque y distinguir un rebote permitido de una pelota perdida, sin confundir cada golpe contra el vidrio con el final del punto.




